sábado, 20 de diciembre de 2014

Benito Pérez Galdós

Fue el mejor representante del realismo en España. Estudio derecho y bellas artes. Dejó los estudios y se dedicó a su vocación, a escribir. Su obra se divide en varias etapas.
De sus primeras obras cabe destacar La fontana de oro. En esta obra se aprecian las dos vertientes principales de Galdós, la novela y los episodios nacionales. Poco después escribe novelas de tesis como Doña perfecta. Es una literatura de propaganda donde los personajes aparecen modelados para mostrar sus ideologías que se corresponden con que los conservadores son los responsables del atraso español.
Escribe series de episodios nacionales en periódicos de forma similar a la ilustrada con carácter didáctico: enseña la historia de España a la clase obrera.
En 1881 cambia la forma de escribir dando paso a lo que se conoce como novelas contemporáneas. Lo anuncia en el prólogo de La desheredada. Resulta un prólogo impactante donde también dice que los maestros de España pueden cambiar la sociedad con sus enseñanzas. En esta época de Galdós se pone de moda Krause, filósofo idealista que hace compatible el cristianismo con la estética y la ética. El krausismo influyó mucho en la sociedad española apoyando el regeneracionismo. La obra Fortunata y Jacinta corresponde a las novelas históricas. En Fortunata se aprecia el señoritismo de Juanito, caprichoso hijo de ricos, y el mesianismo de Maximiliano de Rubín que plantea el tema del valor del mensaje de Cristo en la sociedad diciendo que la sociedad marginal e indigente están más cerca de la religión que los curas contemporáneos.
En 1888 comienza una nueva época con Miau que recibe el nombre de naturalismo espiritual. Esta etapa sigue el movimiento espiritual de cómo afecta el Evangelio en una época de crisis de fe debido a avances tecnológicos. Obras: Novelas de Torquemada que trata de un usurero
La última etapa se ve influenciada por una obra de 1866 de Dostoievski, un escritor ruso, Crimen y castigo. Es una obra espiritualista. Galdós trata temas como la pobreza y la santidad en obras como Nazarín, Misericordia, donde vuelve a decir que la sociedad pobre es la más cercana a la religión y Tristanadonde defiende un amor anárquico y se muestra en contra de la iglesia aunque no ateo. Ve solo cuatro opciones al ser mujer: casarse, ser artista, monja o prostituta (P-U-T-A).

En teatro, Galdós escribió obras antijesuitas.