sábado, 20 de diciembre de 2014

Contexto: El café o La comedia nueva - Leandro Fernández Moratín

En la Comedia Nueva Leandro Fernández de Moratín se opone frontalmente al barroco y al teatro de magia con complicados enredos y excesivo uso de tramoya que todavía primaba en su época. Moratín defiende la línea neoclásica. La comedia nueva condena la grandiosidad e inverosimilitud de los dramas que se representaban a finales del siglo XVIII, al tiempo que propone un modelo alternativo siguiendo pautas del neoclasicismo, retornando a respetar las tres unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar, incorporando una función didáctica y moral al texto. Es una obra escrita en prosa, algo excepcional en esta época.

En La comedia nueva, Moratín sigue las pautas para escribir teatro que da el personaje don Antonio siguiendo una línea neoclásica: tres unidades y tono didáctico. La acción se desarrolla en un café cercano al teatro. La acción dura poco más de 3 horas. La obra tiene pocos personajes y solo trata la acción principal y sencilla: el estreno de la obra barroca El gran circo de Viena escrita por Eleuterio. Los dos personajes racionalistas, que juntos supondrían la visión de Moratín, el moderado y siempre irónico don Antonio, y el más riguroso, don Pedro, charlan con el camarero, Hermógenes, Eleuterio y familiares del último comentando la mala situación del teatro y criticando la total falta de ingenio de unos fragmentos que leen de la comedia que se va a estrenar. Don Pedro cree que el autor debe dedicarse a otra cosa.

La comedia nueva ofrece una reflexión de Moratín sobre su propia época, mostrando una gran preocupación por los vicios nacionales, denunciando tipos nefastos y adoptando en todo momento un claro tono didáctico. Hubo autores como Luciano Comella, que se sintió aludido como blanco de esta sátira e intentó censurarla sin éxito. La obra logró perdurar al ser considerada como un modelo que contiene pautas para el desarrollo de buena parte del teatro posterior.