sábado, 20 de diciembre de 2014

Síntesis de Aristóteles - Selectividad // PAU

ARISTÓTELES

Para Aristóteles lo verdaderamente real es la sustancia primera, ser concreto e individualizado. La sustancia primera está compuesta de forma, organizadora de la materia y esencia de la sustancia, y materia, el soporte sobre el que actúa la forma. Esta teoría es el Hilemorfismo. Las sustancias son mutables. Aristóteles explica el cambio natural como la búsqueda de la perfección individual de cada sustancia. Para ello, las sustancias deben intentar emular a un ser que sea acto perfecto, acto puro, sin potencia Un ser inmaterial que sea forma sin materia. Ese elemento es lo que Aristóteles considera un Dios. Para Aristóteles, la actividad más elevada es el pensamiento. Dios es pensamiento de su propio pensamiento ya que el objeto de pensamiento de un ser perfecto debe ser algo perfecto, por lo que resulta un ser inmóvil. Como se ha explicado anteriormente, Dios es el motivo que estimula el cambio en las demás sustancias, es el primer motor y mueve como causa final.  Aristóteles explica el cambio mediante los términos acto-potencia. La potencia es la capacidad que tiene una sustancia de convertirse o cambiar en otra sustancia en acto. La explicación del cambio exige cuatro causas: material, formal, eficiente y final.
El universo es finito en el espacio pero eterno en el tiempo. El universo está dividido en estas dos grandes regiones, mundo sublunar y supralunar. En el mundo sublunar solo existen las cuatro sustancias de Empédocles: agua, tierra, fuego y aire, y movimientos rectilíneos. En cambio, en el mundo supralunar las sustancias están compuestas de éter y los movimientos son circulares, eternos y perfectamente regulares. El mundo supralunar envuelve al mundo sublunar y sus movimientos alteran al mundo sublunar mezclando los elementos. La cuestión es cuál es el origen del movimiento del mundo supralunar. Aristóteles, al rechazar que haya una cadena infinita de motores, afirma que la causa del movimiento del mundo supralunar es un Primer Motor Inmóvil, Dios, con las características explicadas anteriormente.
Siguiendo la teoría del Hilemorfismo, como todas las sustancias, el ser humano también está compuesto de materia y forma, que se corresponden con el cuerpo y el alma. El cuerpo y el alma son una unidad complementaria que no puede ser dividida. El ser humano tiene un alma con función racional, apetitiva y vegetativa. La explicación del alma está basada en la biología, el estudio de los seres vivos que los clasifica en tres reinos. En el nivel inferior estarían las plantas, a las que correspondería el alma vegetativa, con funciones como la nutrición y reproducción. En el segundo nivel estarían los animales que tendrían un alma con función vegetativa y apetitiva. La función apetitiva les permite funciones como la relación con el medio, el apetito y el movimiento. En el nivel superior se encontraría el ser humano con un alma con las tres funciones. El alma racional proporciona capacidad de razonar, pensar y comunicación. La función específica del alma racional es el conocimiento. Por lo que para Aristóteles el alma racional es principio vital y de conocimiento.
Aristóteles explica la obtención del conocimiento intelectual a partir del conocimiento sensible mediante el proceso de abstracción. Se parte de la experiencia y de un proceso inductivo.  Se inicia, pues, con la captación de una sustancia mediante los sentidos externos. Los sentidos internos fijan la información mediante la memoria, la unifican mediante el sentido común, la valoran con la estimativa y se crea un fantasma, imagen esquemática de lo que conocemos, mediante la imaginación o fantasía. Sobre el fantasma actúa el intelecto agente que abstrae la forma de la sustancia para formar el concepto de su esencia. El intelecto paciente es la mera posibilidad de conocer que se actualiza con la activación del intelecto agente. Los conceptos funcionan en juicios que se organizan en razonamientos que son los que los convierten el conocimiento intelectual en ciencia gracias al trabajo demostrativo de la razón.
Como se acaba de ver, Aristóteles defiende una doble tesis: que el origen de todo el conocimiento es la experiencia, lo que hace de él un empirista; y que el verdadero conocimiento es la ciencia producto de la razón, lo que a la vez lo identifica como racionalista.  Como instrumento necesario para la construcción de la ciencia, Aristóteles desarrolla la lógica que estudia las leyes del razonamiento. Introduce el silogismo como el razonamiento deductivo propio de la ciencia.  Aristóteles distingue tres tipos de ciencias: teóricas, prácticas y productivas. Las ciencias teóricas son en las que cabe la demonstración estricta y tratan de lo universal y necesario, por ejemplo: la física. Las ciencias prácticas tienen como objeto una acción cuyo resultado recae sobre el propio sujeto: ética y teoría política. Las ciencias productivas estudian acciones en las que el efecto es externo al sujeto y producen un objeto, arquitectura, p. ej.
Como hemos visto todas las sustancias buscan su perfección individual. El ser humano es poseedor de un alma con las tres funciones: racional, apetitiva y vegetativa. La función racional nos proporciona conocimiento racional y ciencia. La ciencia, como se ha visto, se divide en tres tipos: teórica, práctica y productiva. La razón teórica tiene como virtud la sabiduría. La sabiduría es el fin último del ser humano puesto que solo se puede adquirir a partir del alma racional y es la plena realización de su esencia. El conocimiento se corresponde con la felicidad puesto que la ética aristotélica es eudemonista. Su ética también es teleológica, ya que juzgamos la bondad o maldad de una acción por sus consecuencias. Un punto central de la ética aristotélica es su estudio de la virtud. La virtud es hacer del mejor modo aquello que debemos hacer. Una acción es buena cuando es un medio para alcanzar la felicidad.
La virtud de la razón práctica es la prudencia. Gracias a la prudencia podemos tener control sobre las funciones apetitivas del alma mediante el uso de la razón. Este control consiste en deliberar y decidir excelentemente. La prudencia es el origen de las virtudes éticas o morales, de la excelencia en nuestra conducta. Las virtudes éticas tienen que ser un hábito que se sitúe en el término medio personal sin que sea un vicio por exceso o defecto.
El ser humano, debido también a la función racional del alma, tiene la capacidad de comunicación lo que le convierte en el ser más social por su capacidad intelectiva y de expresar sentimientos. Aristóteles define al ser humano como un ser social y la polis como la sociedad perfecta donde autorrealizarse para alcanzar su fin, la felicidad.
La polis solamente aparece después de una evolución a partir de formas sociales más primitivas, como la familia y las tribus. La constitución de la polis demuestra que el ser humano es un animal político, porque sólo en ella puede alcanzar su fin último, solo en ella puede ser feliz. El fin de la polis es hacer posible este bien supremo de los hombres. Por lo que considera injusto todo Estado que se olvide de la felicidad de los ciudadanos y sólo vele por intereses particulares. Toda forma de gobierno que ejerza el poder para el bien de la polis es correcta, pudiendo ser una monarquía, una aristocracia o una politeia. La corrupción originaría una tiranía, una oligarquía o una demagogia. La polis ideal para facilitar su gobierno tendría que seguir unos parámetros en cuanto a dimensión, población y división de la sociedad, quedando a cargo de los ciudadanos las tareas de gobierno, guerra y culto a los dioses. Los límites de su teoría política son los límites a los que está sometido su pensamiento por las ideas machistas y esclavistas de su época.
(Sería conveniente hacer una referencia al lugar de la polis en la evolución de los tipos de sociedad y su lugar en el orden de su necesidad para el ser humano (el tema de su justificación o fundamentación).